La mesa chica

El ladrillo macizo tiene una larga tradición en nuestra región debido fundamentalmente a la simplicidad de su ejecución y a la disponibilidad de la materia prima con la que se hace, pero dicha familiaridad no ha propiciado la indagación estructural en la solución de cubiertas. Un espacio entre dos pequeños bloques (existentes) de hormigón en el predio del Cur, se presenta como una oportunidad para contribuir al equipamiento del Club Social C.L. Galli, realizando una mesa que utiliza una bóveda catenaria con apoyos asimétricos de 3,70 m de luz libre. Esta construcción, y el asombro del intento frustrado de su colapso con más de 800 kgs, nos motivan para seguir explorando las posibilidades espaciales del uso del ladrillo en geometrías no ortogonales.

Arquitectura del Sur: Alejandra Buzaglo- Daniel Viú- Nicolás Ventroni- Agustín Serrano- Bruno Turri- Luisina Druetto