Espacio Cultural y Educativo de la Memoria y la Música. Concurso Nacional de Anteproyectos Salta 2141. Rosario

 

EL MEMORIAL: El jardín de las memorias.

El proyecto para memorar personas queridas tan diversas reunidas en torno a una tragedia convoca varias reflexiones. Esta propuesta consiste en un “jardín de las memorias” que, poéticamente, estimule y despliegue sentidos diversos.

Resolver el memorial como un jardín, implica desarrollar varios soportes espaciales, que faciliten diversos modos de recordar: aquellos propios del duelo individual e introspectivo, los referidos a la solidaridad y la lucha colectiva, los que aluden a la memoria viva como necesidad de no olvidar, como interpelación a la sociedad y, a la vez, promover la alegría en los encuentros.

Es así que, deliberadamente, la propuesta consiste en una manipulación de la topografía del suelo. Se trata de modelar la cota 0 como estrategia para provocar, en el ojo humano del paseante por la calle Salta, la sensación de un jardín infinito que se eleva. Mantener la horizontal del suelo en la planta baja hubiese exigido el diseño de un muro en el fondo del lote, una fachada, un límite del espacio, en definitiva, un cierre final a ser percibido desde el espacio público de la calle.

Se crean distintas atmósferas y momentos que pueden vivirse como parte de un recorrido continuo que articula situaciones diferentes en torno a 4 tópicos clave que dan nombre a cada jardín del “jardín de las memorias”:

  • JARDÍN DEL SILENCIO. Se trata de una zona que convoca al silencio y al recogimiento y que incluye la calzada, pasando por la vereda, hasta una plaza en forma triangular que exige “hacer lentamente” y aminorar la marcha cotidiana. Para hacer lento, la definición material del tramo de la calzada frente al edificio nuevo y la vereda se unifica con hormigón lavado que se va disolviendo en tiras rectangulares en el plano de césped hacia el “muro testigo. De este modo, se ralentiza la marcha de quienes, con la premura habitual, son convocades a detenerse.

El límite oeste de la plaza es la medianera desnuda del edificio lindero, testigo junto al Jacarandá sobreviviente, que conserva las huellas de uno de los bloques del edificio ubicado en la calle Salta 2141 y la traza del tabique de ladrillos que fuera soporte de inscripciones colectivas, homenajes y telón de fondo de actos y acontecimientos ligados a la tragedia. Se trata de un modo de generar interrogantes en quienes, quizás con el paso del tiempo, tiendan a olvidar lo sucedido…¿Qué significan esas marcas en el muro?, ¿qué significan esas estructuras desnudas, interrumpidas?.

Adentrándose a la plaza, una superficie metálica de acero Corten se desarrolla paralela a la medianera, separada a 15cm e iluminada desde el suelo,  tiene caladas unas inscripciones: “Salta 2141. Fragmento muro testimonial”.

  • JARDÍN DEL RECUERDO. A continuación del “Jardín del silencio” se cala la lista de los 22 nombres completos con las edades de las personas fallecidas en la tragedia. En coincidencia con el límite del edificio lindero, palabras de gran tamaño se extienden hacia el jardín superior. Suspendida en el espacio, una estrella de cinco puntas (imagen icónica que la Asociación Civil retoma para dar cuenta de las víctimas) se materializa en el piso del 1 er. nivel de la escuela, arrojando luz sobre el jardín. La estrella es la que genera el principal espacio común que enhebra todos los niveles de la escuela de música y baña con su luz al “jardín del recuerdo” a través de un lucernario que se ubica en la terraza del edificio. Se trata de una estrella virtual, real, múltiple y a la vez, única, sutil y presente en la centralidad del edificio.
  • JARDÍN DE LA SOLIDARIDAD. Este jardín es ascendente y se advierte desde la calle a partir de una escalinata que lleva al “Jardín de la vida”. Las 22 palabras que acompañan el recorrido, subiendo hasta el siguiente espacio serán definidas y provistas por familiares y amigos de las víctimas como modo de recordar y homenajear a cada ser querido, componiendo de este modo, una poesía colectiva solidaria. La solidaridad que se originó entre familiares en torno al dolor y el reclamo de justicia, en este caso, es un homenaje a la solidaridad como valor de sostén de la sociedad. Este jardín, también es un modo de recordar a quienes se solidarizaron durante los días que siguieron a la tragedia: bomberos, enfermeras, vecinos y vecinas que se organizaron para acompañar en un momento de conmoción, incertidumbre y angustia. Tiene forma de anfiteatro, de manera tal que en él se puedan generar actos, encuentros, cobijados por la música, bajo la simbólica estrella.
  • JARDÍN DE LA VIDA. A este jardín llegan las 22 palabras del paseo lateral que se disponen ahora frontalmente en la medianera sur, sobre un pentagrama virtual, todas juntas y del mismo tamaño, componiendo una posible melodía. En el suelo, y tomando como inicio esa melodía, una canal de hormigón de escasa profundidad recoge el agua de la cubierta con surcos perpendiculares, convirtiéndose en una pequeña fuente donde el agua fluye. Sobre la dirección que recoge el agua de ese jardín, techo verde del SUM, se ubican bancos por los que ingresa la luz natural a ese espacio de la escuela. El espejo de agua en movimiento vuelca, a modo de goteo, en un macetón de profundidad suficiente para alimentar a una Pyrostegia Venusta, que trepará por el edificio, totalmente florecida desde agosto, brindando un colorido homenaje vivo sobre la época del aniversario de la tragedia. El “Jardín de la vida” es una expansión al aire libre del bar, estará inundado de voces memoriosas, de voces jóvenes, canciones improvisadas y risas, favoreciendo en este espacio, otro modo de homenajear la vida.
  • Proyecto: Arqs. Daniel Edgardo Viu-Alejandra Buzaglo-Bruno Turri-Agustin Serrano-Luisina Druetto-Nicolas Ventroni
  • ASESORES: Ing.  Marcelo Soboleosky  Paisajista Carolina Mosconi   ModelModel                 ModelPanel 9 150dpi.jpg